San Lucas Evangelista

San Lucas Evangelista era de una familia de origen griego, pero nació en la ciudad de Antioquía de Siria (hoy Antakya en Turquía), siendo ésta parte del Imperio Romano.

Es el único autor del Nuevo Testamento que no era israelita.

Fue discípulo y compañero de viajes de San Pablo, de él recibió la Fe Verdadera y es quien lo nombra como “Lucas, el médico muy amado” en sus escritos.

Era un médico y artista, un erudito de gran educación para esos tiempos.

San Lucas Evangelista

El Evangelio de San Lucas

San Lucas escribió el Evangelio en griego, su lengua materna, su forma de escribir es bastante elaborada y sus narraciones son sobre hechos de la época, mas que sobre teología o religión. No fue un apóstol y no conoció a Jesús.

Probablemente Lucas haya escrito su evangelio en los dos años que San Pablo estuvo preso Cesarea (Hechos 20, 21).

El propio San Lucas aclara que el no fue testigo directo de la vida de Cristo. Su evangelio reproduce  aquello que había oído en forma directa de los apóstoles y de la Virgen María:

«… según nos lo transmitieron los que fueron desde el principio testigos oculares y luego servidores de la palabra, también yo, después de haber investigado con exactitud todos esos sucesos desde su origen, me he determinado a escribírtelos ordenadamente…» (Lucas 1:2-2).

Los escritos de Lucas son el Tercer Evangelio y Los Hechos de los Apóstoles, su estilo es ameno y sus libros son una descripción detallada de la amabilidad de Cristo, su carácter comprensivo se trasluce en sus historias.

Las mujeres en el Evangelio de San Lucas

Un aspecto distintivo de San Lucas es la gran estima que tiene por las mujeres, en sus palabras las describe con gran aprecio.

Incluso cuando narra los hechos de la infancia de Jesús, lo hace en base a relatos de María, a la cual respeta y aprecia en todo momento.

Lucas escribió: «María, por su parte, guardaba con cuidado todas estas cosas, meditándolas en su corazón «, lo que evidencia que ella compartía sus recuerdos privados y sus relatos con él.

La Humanidad del libro de Lucas

El Evangelio de San Lucas es llamado “el evangelio de los pobres” porque en sus 1200 renglones destaca a un Jesucristo protegiendo a los enfermos, los pobres y los pecadores, siempre buscando reconfortar a los que más sufren y busca a quienes ofrecer una segunda oportunidad, dándoles a conocer el ilimitado amor de Dios y el Perdón.

El Evangelio de Lucas relata la infancia de Jesús, el bautismo en Judea, el ministerio de Jesús en Galilea, el viaje a Jerusalén y los acontecimientos en esa ciudad.

Es un libro escrito con gran erudición, digno de un hombre educado, que destaca los rasgos más humanos de Jesucristo.

La autoría de Evangelio de San Lucas es definitiva, en el siglo II, San Irineo escribió

 «Mateo publicó su propio Evangelio entre los hebreos en su propia lengua, cuando Pedro y Pablo estaban predicando el evangelio en Roma y fundando la iglesia allí. Después de su partida, Marcos, el discípulo e intérprete de Pedro, él mismo nos dejó por escrito la esencia de la predicación de Pedro. Lucas, seguidor de Pablo, asentó en un libro el evangelio predicado por su maestro. Luego Juan, el discípulo del Señor, quien también se recostaba sobre su pecho, produjo su Evangelio mientras vivía en Éfeso en Asia.»  (Ireneo, Adversus Haereses 3,3,4)

  

Lucas, compañero de San Pablo.

La vida de Lucas junto a San Pablo lo llevó a acompañarlo en sus viajes a Filipos y a Troade, así también a Jerusalén, Malta y Roma.

El Apostol Pablo lo consideraba un “colaborador” imprescindibles en su tarea evangelizadora, pero se supone que más que eso, Lucas cuidaba de la salud de Pablo.

Durante la persecución de Neron, Lucas permaneció con Pablo, en su tiempo encarcelado y su martirio. San Lucas fue discípulo fiel de San Pablo hasta su muerte.

Desde su prisión de Roma Pablo dice a su discípulo Timoteo: «Lucas sólo queda conmigo».

San Juan Crisóstomo le llamó: «Incansable en el trabajo, ansioso de saber y sufrir, Lucas no acertaba a separarse de Pablo». (Pablo lo sufrió todo por amor a Cristo, de las homilías de san Juan Crisóstomo, obispo, Homilía 2 sobre las alabanzas de san Pablo: PG 50, 477-480)

Luego de la muerte de Pablo y Pedro poco se sabe de la vida de San Lucas.

¿Como murió San Lucas?

Hay disidencias sobre los días finales de la vida de San Lucas.

Según un antiguo documento “Prefatio vel Argumentum Lucae”, el santo murió de anciano.

Otra versión dice que fue a predicar en Macedonia, Galacia y  la provincia romana de Acaya y en este lugar fue martirizado colgándolo de un árbol, junto a el Apóstol Andrés

Según las crónicas d ese tiempo, murió a los 84 años de edad, habiendo dedicado su vida a difundir el amor de nuestro señor Jesucristo.

Sus restos estuvieron en Constantinopla, en la Basílica de los Santos Apóstoles y en tiempos de las Cruzadas fueron llevados a la Basílica de Santa Justina en Padua, Italia.

Iconografía de Lucas

Los autores de los cuatro evangelios son representados con distintos símbolos en el Tetramorfo:

– El ángel (un hombre con alas): San Mateo 

– El león: San Marcos.

– El buey: San Lucas.

– El águila: San Juan.

El evangelio de Lucas se inicia y culmina en el Templo donde se sacrificaban animales como terneros y bueyes, por eso se lo representa a este santo con ese animal.

Se le atribuyen a San Lucas Evangelista una sensibilidad especial y comprensión extremas, posiblemente a causa de su profesión de médico y su inclinación artística, inclusive se le han atribuido imágenes de la Virgen María.

San Lucas Evangelista

Su capacidad para narrar hechos históricos de manera detallada, apelando a fuentes fidedignas.

Sin dudas, ha logrado un texto que muchos historiadores consideran como un testimonio fiel de la época a la que se refieren en sus relatos.

De origen pagano, San Lucas encontró en la misión evangelizadora y en la producción de sus escritos una forma de dejar testimonio y difundir la importancia de la redención, la oración y el carácter humano de la fe cristiana.

 

 

 

 

 

 

 

 

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