San Mateo Evangelista

San Mateo  Evangelista, también llamado San Mateo Apóstol fue uno de los doce apóstoles de Jesús de Nazaret.

Originariamente se lo conocía como Levi o Leví de Alfeo, tal era el nombre de su padre.

Al comenzar a seguir a Jesucristo en su prédica, este le puso el nombre de Mateo, del hebreo Mattan Yah que significa “don de Yah”, refiriéndose a Yaveh, es decir “don de Dios”.

¿Quién era Mateo?

San Mateo el Apóstol era originario de Cafarnaúm, un pueblo pesquero de la antigua Galilea (actual Israel), a orillas del mar de Galilea, también llamado lago Tiberíades o Kineret.

Su trabajo en la ciudad era de recaudador de impuestos en nombre del tretarca de Galilea y Perea, Herodes Antipas.

Según el Evangelio de San Mateo (9:9) y San Marcos (2:14), Jesús buscó en su oficina y ordenó a Mateo con solo una palabra “Sigueme”, que se sumara a su grupo, y el recaudador abandonó su vida y siguió al Maestro en la difusión de su doctrina y su palabra.

San Mateo Evangelista
El llamado a Levi

Los judíos criticaron a Jesús por la elección de este hombre para su grupo de apóstoles, ya que, por su profesión, era despreciado por los fariseos.

Según el evangelio de San Marcos (2:15-17) Jesucristo respondió ante las reclamaciones “No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores. Y a salvar lo que estaba perdido”.

Con esta reflexión, el Maestro explica que la misión de evangelizar e integrar a su creencia a los pecadores, era la mejor forma de difundir el mensaje de Dios.

San Jerónimo relata que el ejemplo de Mateo, respondiendo a la llamada de Jesús, es un mensaje claro de que es posible un cambio en cualquier momento de la vida, para dedicarse a servir a Cristo, ya que El no rechaza a ningún alma.

La vida de Mateo junto a Jesús

A San Mateo se lo ve a partir de entonces siempre al lado de Jesús, fue un fiel testigo de sus milagros, compañero de sus prédicas y  encuentros con multitudes ansiosas de oír la palabra del Profeta.

Fue nombrado apóstol y en Pentecostés recibió al Espiritu Santo, junto a los demás apóstoles, en forma de lenguas de fuego que no quemaban, pero que si iluminaron sus almas.

Este hito supuso el inicio de la Iglesia Cristiana, cuando los apóstoles recibieron el don de las lenguas y pudieron predicar las enseñanzas de Jesús en todos los idiomas.

Luego de la muerte de Cristo, y cuando comenzó la persecución contra los cristianos, Mateo y los demás apóstoles fueron perseguidos y  azotados por los judíos.

Luego de estos acontecimientos marchó a llevar la palabra de Dios hacia otras tierras.

San Mateo Evangelista

Si bien no hay precisiones sobre la persona de San Mateo en la Biblia, la historia indica que fue el apóstol evangelizador de la región de Judea.

Posteriormente viajó como misionero a Etiopia (Africa) y Persia (Asia), evangelizando pueblos de distintas etnias a su paso.

Escribió su evangelio cuando vivió en Antioquia (Turquía) donde hizo una gran obra misional.

¿Como murió San Mateo?

No se sabe a ciencia cierta como murió San Mateo, algunas fuentes refieren que fue martirizado en Etiopia, mientras otras aseguran que su muerte fue natural.

Sus restos se encuentran en la catedral de Salerno, en Italia.

El Evangelio de San Mateo

Los Evangelios del Nuevo testamento son cuatro: el de San Mateo, San Marcos, San Lucas y San Juan.

Se supone que los escritos de San Mateo se dirigen especialmente a judíos cristianizados y palestinos, y está escrito en arameo.

Refiere al Antiguo Testamento y reafirma que Jesucristo es el Mesías anunciado.

El “Evangelio según Mateo” es un escrito breve, tiene 28 capítulos y un total de 1,071 versículos.

La estructura del libro esta conformada de la siguiente manera:

1 y 2 : La historia de la llegada de Jesús: nacimiento y primeros años.

3 : Los Inicios: Bautismo y Tentación

4 : Ministerio de Jesús en Galilea

5, 6 y 7  : El Sermón del Monte

8 y 9 : Demostraciones del poder del Mesías: milagros.

10 : Instrucciones misioneras: los 12 Apóstoles.

11 y 12 : Ministerio en Galilea.

13 : Las Siete parábolas del Reino.

14 y 15 : Retiro de Jesús de Galilea.

16, 17 y 18 : El sufrimiento del Mesías .

19 y 20 : Ministerio de Jesus en Perea y Judea.

21 : Semana de la Pasión

22 y 23 : Advertencias contra los maestros de la ley y los Fariseos .

24 y 25 : El Discurso de  los Olivos.

26 y 27: Arresto y muerte: El Mesías crucificado.

28 : La resurrección y comisión del Mesías.

 

El libro de Mateo es el más utilizado para enseñar y evangelizar, relata en ellos sermones famosos de Jesús: el sermón del Monte y el sermón de las Parábolas.

Es una narración exacta de la Pasión y Muerte del Hijo de Dios y de sus milagros, incluyendo la resurrección.

El convencimiento de Mateo de que Jesús es enviado de Dios, y que con El se cumple la profecía del Antiguo Testamento, es tal que ha entusiasmado a millones de lectores a través de los siglos.

A este evangelista se lo representa al lado de un ángel con forma de hombre, es el hombre alado, porque Mateo describe la genealogía de Jesús, reconociendo su origen humano.

San Mateo Evangelista

Además Mateo escribe mas sobre la naturaleza humana de Cristo que sobre su aspecto divino.

El Sermón del Monte

Quizás uno de los pasajes mas bellos de la Biblia aparece en el Evangelio de Mateo, que transcribió el Sermón del Monte:

Mateo 5 Y cuando vio las multitudes, subió al monte; y después de sentarse, sus discípulos se acercaron a Él.

Y abriendo su boca, les enseñaba, diciendo:

Las bienaventuranzas

Bienaventurados[a] los pobres en espíritu, pues de ellos es el reino de los cielos.

Bienaventurados los que lloran, pues ellos serán consolados.

Bienaventurados los humildes[b], pues ellos heredarán la tierra.

Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, pues ellos serán saciados.

Bienaventurados los misericordiosos, pues ellos recibirán misericordia.

Bienaventurados los de limpio corazón, pues ellos verán a Dios.

Bienaventurados los que procuran la paz, pues ellos serán llamados hijos de Dios.

10 Bienaventurados aquellos que han sido perseguidos por causa de la justicia, pues de ellos es el reino de los cielos. 11 Bienaventurados seréis[c] cuando os insulten y persigan, y digan todo género de mal contra vosotros falsamente, por causa de mí. 12 Regocijaos y alegraos, porque vuestra recompensa en los cielos es grande, porque así persiguieron a los profetas que fueron antes que vosotros.

Un discurso claro, de optimismo y fe que el cristianismo predica hasta nuestros días.

 

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