San Sebastián

San Sebastián quién es

San Sebastián es un santo y mártir cristiano que ha pasado a la historia como una de las figuras religiosas más respetadas en todos los países. En el catolicismo romano que se enseña y divulga, Sebastián representa el santo patrón de los atletas. También es venerado por los arqueros antes de realizar alguna competición. En el arte y la literatura, San Sebastián siempre se encuentra atado a un poste o árbol, donde su cuerpo está clavado de un gran número de flechas. La representación artística de San Sebastián se considera simbólica en los ámbitos de fuerza y resistencia.

La historia del santo no es muy conocida y, de hecho, sus inicios no se encuentran completamente registrados. No se sabe nada sobre su juventud, aparte del hecho de que puede ser oriundo del Sur de Francia y que se educó en Milán. Cumpliendo la edad necesaria, en el año 283 dC este santo se unió al ejército para ayudar de infiltrado a los cristianos que se encontraban siendo perseguidos por los romanos. Se distinguió por ser un excelente combatiente, donde rápidamente ascendió a la Guardia Pretoriana. La encargada de salvaguardar la vida del emperador.

San Sebastián

Por su gran resistencia a través del tiempo, hazañas y gran devoción hacia la fe cristiana, a San Sebastián se le concedió la gloria de proteger a los soldados, atletas y personas que desean una muerte santa. Al igual que funciona con los ángeles y arcángeles, puedes optar por este santo para realizar una oración en la mañana o en la noche. O, para que tus alabanzas lleguen a la presencia de Dios.

Si quieres saber más sobre la historia de San Sebastián, y quién fue, no dudes en quedarte con nosotros para conocer absolutamente todo, como San Francisco. ¡Acompáñanos hasta el final! ¡Comencemos!

¿Quién fue San Sebastián?

Cuenta la leyenda, Sebastián fue un hombre que nació en Galia, específicamente Narbone. Se convirtió en miembro del ejército romano, donde alentó a Marcellian y Marcus, unos condenados a muerte, a permanecer firmes con su fe cristiana. De aquí, de esta fortaleza y convicción que mantenía en cada una de sus acciones y palabras es porque se le considera una figura importante para mantenerse siempre mirando hacia adelante.

Sebastián fue nombrado capitán de los guardias pretorianos por el emperador de aquél entonces, Dicleciano. Al igual que sucedió con Maximiano, una vez que el anterior escapó hacia el este. Es una hazaña importante, porque ninguno de los dos emperadores descubrieron que en realidad Sebastián era un cristiano. Solo salió a la luz cuando Maximiano empezó una caza hacia los creyentes de las palabras de Dios.

Le dispararon con flechas y rápidamente lo dieron por muerto. Pero cuando la viuda de San Castulus fue a recuperar su cuerpo, descubrió que en realidad Sebastián se encontraba vivo y lo cuidó hasta que el santo se recuperó de sus heridas. No bastó tener salud, para cuando Sebastián interceptó al emperador, lo denunció por alta crueldad y fue golpeado hasta la muerte por orden del mismo.

Historia de San Sebastián

La historia de Sebastián ha atravesado la historia por ser una de las más emocionantes. Teniendo en cuenta que se infiltró en el ejército para proteger a los cristianos, habla muy bien de la convicción del santo hacia la fe de Dios. Mientras servía como guardia, conoció a unos hermanos gemelos que fueron encarcelados por negarse a hacer sacrificios a los dioses falsos de los romanos.

San Sebastián quién es

Estos dos eran Marcus y Marcellian, unos diáconos de la iglesia cristiana. Al encontrarse en cautiverio, los padres de estos los visitaron una y otra vez para que renunciaran a su fe cristiana y así ser salvados. Sin embargo, fue Sebastián quien convenció a los padres de convertirse en el cristianismo y encontrar la gracia de Dios. Les rogó que se mantuvieran fuertes y fieles a la palabra de Dios para poder ser salvados. E incluso, estos dos hermanos y padres no fueron los únicos, San Sebastián convirtió a muchas personas prominentes, entre los que se incluye el prefecto local.

Cada una de las obras mencionadas anteriormente fue lo que lo llevó a la ruina. Ya que fue reportado como cristiano por intentar ayudar a otros. El emperador del año 286 era un infame que ordenaba la muerte de los cristiano de una manera muy sangrienta. Situación que no cambió al regañar a Sebastián  y ordenar que lo mataran atándolo a una estaca en un campo de enfrentamiento donde se practicaba el tiro de flechas.

Muerte de San Sebastián

Los arqueros acribillaron el cuerpo de Sebastián con flechas, hasta que su cuerpo quedó como un ‘erizo’ debido a la cantidad que tenía incrustada en su piel. Fue dado por muerto inmediatamente, pero por suerte fue recuperado por Irene de Roma para su posterior recuperación. Sin embargo, fue tanta su fe, que buscó al emperador para hacerlo entrar en razón y que detuviera su persecución a los cristiano. Finalmente, fue golpeado hasta la muerte con palos y luego arrojado a las alcantarillas.

¿De qué patrón es San Sebastián?

San Sebastián es el santo patrón de los atletas y soldados debido a la resistencia tanto física como mental para responder de manera enérgica a los actos a lo que fue sometido. También por la fortaleza al defender la fe incluso en los momentos más oscuros en un imperio donde ser cristiano era un delito.

Fue declarado patrón de quienes padecen la peste de sus curas reportadas de las personas que son afectadas por muchas enfermedades. Lo anterior quizás porque al ser dado por muerto, logró recuperarse y pelear por su vida en las circunstancias más adversas. Se dice que fue invocado comúnmente durante esta época, y de acuerdo a los registros históricos, defendió la ciudad de Roma contra la peste en el Año 680 dC.

San Sebastián

Incluso los romanos cristianos apreciaban el simbolismo de San Sebastián, capturándose como obras de artes en la época del renacimiento. Siendo dibujado, tallado y representado por los grandes artistas víctimas de la peste con flechas negras en el cuerpo del santo. Actualmente, es venerado en las iglesias católica y ortodoxa romana, sobre todo en Milán, donde se le guarda un gran respeto.

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